Canto de cascada

Lo ensordecedor de tu mirada
envía a mi corazón a ritmo
acelerado de tambores
resguardos en mi pecho.
Se despiertan las mariposas
que yacían dormidas
que en revoloteo emprenden vuelo
hasta las llamas de mi boca,
que buscan la frescura de tus labios
en beso de cascada.
Llena mi ser por entero.
Se impregna en ella cómo agua sedienta,
cómo flor del campo que extiende
sus hojas a la brizna cercana.
Eres agua de cascada que da vida,
donde tus gotas caen, donde
tus corrientes llegan.
Busco tu cauce para saciar si sed,
para calmar mi hoguera.
El murmullo de tus aguas se
hace canto que alegra mis montes
y laderas, y crecen mis praderas
y mis llanos.
Conviertes los tambores de mi pecho
en amores en calma.

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