Esperanza contagiosa.

poema de MaFerSca.

Partió aquel guapo amor,
buscando lo desconocido.
Se desangró su loca pasión,
sucumbió una rosa en el olvido.

Le cuchichea la brisa a la luna,
ya no huele a fragancia de manzanas.
Ya las noches no son todita dulzura,
ya no aguarda semi abierta la ventana.

Desfallecen las tardecitas de verano,
preparan sus bagajes las golondrinas.
Perecieron las medianoches de pecado,
no relucen de flores las esbeltas colinas.

Hay arcoíris en esta tarde lluviosa,
al jardín le están dedicando prosas.
Acaba de abrir un pimpollo de rosa,
bajo la llovizna que ya no es dolorosa.

Felices y con una esperanza contagiosa,
han navegado al cielo miles de mariposas.
La brisa oye que al pimpollo le llaman diosa,
¿habrá para rasguear una nueva fábula amorosa?