Desidia y envidia.

poema de MaFerSca.

Se nos volaron los veranos,
ya nos sitiaron miles de otoños.
Un día dejé de ser tu oculto pecado,
hasta se nos ocultó la cómplice luna llena.
En el oficio ambos éramos bisoños,
nos recibimos de amantes junto a la mar,
en una noche clara y de luna llena serena.

Alguien firmó un hereje manifiesto,
fue un ser de tan apenados sentimientos.
La bravía marea a ambos nos llevó puestos,
y nos marchitaron por completo sus vientos.

El otoño nos vistió de deslucido amarillo,
nos terminó conquistando la puta desidia.
Nos abandonó aquel grácil y perfecto brillo,
nos perdió una creciente y maldiciente envidia.

Se te apagó aquella que fue tu ilusión,
marchitos tus pétalos, en sangre murió tu flor.
Sucumbieron en las blancas sábanas la pasión,
ya hemos dejado de tararear nuestra canción.

Del amor,
de la pasión,
ya nada quedó.
De envidia,
y de desidia;
nuestro mundo,
por entero se llenó.