PEQUEÑO HIELO

PEQUEÑO HIELO
Me deshago en el vaso
de un dios, hecha pequeño hielo.
Tintineo en la redonda jaula
de cristal, dando vueltas
al círculo del alcohol
en el que me funden.
No era verdad casi nada
salvo este consumirse
entre las preguntas sin respuestas.
Ni ¿para qué? Ni ¿por qué?
No es cierto aquello... ni lo otro.
Querer, no es poder.
Todo estaba previsto.
Lo que tú quieres, lo quieres tú
y posiblemente lo tiene otro.
Lo que tú buscas, puede ser
que lo encuentres o no, nadie te dirá
que es, aquello que debes encontrar
si la escasa felicidad o el tormento.
El puente arde mientras caminas por él
buscando la pradera, que los pirómanos
han quemado.
Llorarás a solas, te dirán que no llores
y tú, dejarás de hacerlo por fuera
para hacerlo por dentro.
Sé nadar, pero... me dejo ir
ya no busco entre preguntas
ya no abrazo a esos brazos caídos
ya no digo, solo pienso.
Soy un pequeño trozo de hielo
en el vaso de un dios, que juega
a diluirme en el alcohol
de su voluntad.

mabel escribano©
imagen: google