UN CUARTO PINTADO DE ROSA

Encierro al hombre, encierro la historia
Encierro el dolor y cuelgo el cuero,
Recuerdo las luces, también las calles
Extraño pisar y anhelo soñar la ciudad.
Buenos Aires es el sol reflejado en miles de ventanas
Que no susurran nada, en absoluto
NADA.
Pero es lo que la hace brillar a esta ciudad.
Me pierdo en el pensamiento de aquellos
Que la juzgan de maldita, me hallo con los
Que la aman porque Buenos Aires es luz
Que ni dudar es la mismísima oscuridad.