Escribo porque no sé hacerlo de otra forma. en mis versos habita la noche: el amor que se rompe, la ansiedad que no duerme, la memoria que insiste. La oscuridad no me asusta; la conozco. Camino en ella con la misma naturalidad con la que otros buscan la luz. La herida es mi idioma y el silencio, mi punto de partida.