Dime... ¡quiero oírte!

Llevo ya varios días sin escuchar tu voz, me hace falta sentir tus brazos rodeándome en mi cama aún cuando tú te encuentras a muchos kilómetros de distancia, hay días que no lo soporto e incluso creo que un día saldré a buscarte, luego me da miedo saber que puedo alejarte más de lo que ya te encuentras.
He escrito sobre ti cada noche, he pensado en ti durante todo el día y la vida no se acaba hoy y no se acaba mañana, y la vida aún nos tiene latiendo el uno por el otro ¿te preguntas si pienso en ti? pues claro que lo hago, lo hago en todo lugar y de miles de maneras, te imagino en cada momento de mi vida, recuerdo tu sonrisa y tu mirada fija sobre mi cuando decías lo mucho que te gustaba ¿será que fue una ilusión o solo una verdad retrasada?
Solo puedo decirte que si me extrañas lo digas, porque he estado aquí leyéndote para ver si escribes por mi, vivo sabiendo de ti para saber si quieres saber de mí. Así que no te quedes callada, grita al viento que me amas aunque no escuche tu voz escuchare tus latidos, pero dilo porque quiero oírte.




