Cactus homínidos

Frente a los rayos dispersos conformados por todo lo que existe

hologramas sanguíneos

latidos de lumbres espaciales

son varios ojos los que se miran como reflejados en el agua quieta

varias cornisas y ángulos desafiando y protegiendo

como techos de casas infinitas

como la humanidad nómada rebelándose contra el viento

corazón de diamante plasmático

de sustancias acuíferas y despeñaderos

de rieles/hueso y aves pupilares

son varias sustancias quebrándose en cada pestaña que duerme transparentemente

retozando en polvo de estrella

en oro suavizado por la eternidad

frente a esa eternidad de charco absorbiendo todo el universo que le cabe

son varios los telescopios que miran para adentro

buscamos vida en regiones de la sangre y del olvido atiborrado en las contra paredes

en los escombros enterrados con sigilo y complicidad

un observatorio salvaje nos muerde el tuétano

el dolor es adormecedor.

Solo somos un reflejo dimensional que ejercen los dioses aprendices

somos presa de una estrella de carne y hueso

de materiales espirituales, indómitos e inmateriales

viajamos como hechos de seda sobre densos mares, sin diluirnos

somos cactus homínidos

tierra y agua esculpida al rededor de un pequeño insecto.

El primer espejo fue otro hombre

nuestros sueños tienen memorizada las existencias de todos nosotros

y a veces soñamos que nos sueñan

los surcos de otras vidas son semillas del ahora...

Viajes que solo reflejan la luz.