Quieto en el silencio
miro hacia adentro;
con los ojos abiertos
se obstruye el pensamiento.
En mi silla a la deriva
la oscuridad plena
sus brillos muestra.
Sentado en el pasto,
me reencuentro
y el satori veo;
no hay ilusión
pero si sosiego;
todo está despierto.
Comentarios & Opiniones
Bellos versos de profunda meditación.Un gusto leerle.
Lo invita a leer mi ensayo poético. carta a nuestra hija.
Un saludo lleno de bendiciones desde Colombia
Gracias
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