Hablame

Sonreías como siempre
Aquella tarde que te vi
Tu espíritu seguía firme
Y tu mirada clara, sin fin.

Me hablabas con sapiencia
De equilibrio, emoción y paz
Con profundo tono, sabia
Luz, revelación, divinidad.

Me hablaste del mundo
Y de su flujo constante
Que todo pasa por algo
Y más valía ser paciente.

Me susurrabas con calma
Y esa calma me inundó
La ansiedad quedó intrigada
Y con cortesía se despidió.

Comentarios & Opiniones

María Cruz Pérez Moreno -acnamalas-

Hermoso José, grata lectura. Saludos.

Critica: 
Silvia

Precioso José saludos.

Critica: