La casa
poema de José Manuel Pérez
La casa tiene una fachada triste,
como si siempre fuera otoño.
La mujer que la habita tiene pómulos altos
y atiende en la lumbre
pucheros de barro.
De la ceniza escapa un gato chamuscado.
El cuchillo en la mesa y el pan
aguardan la vuelta del amado.
Noche tras noche, la viuda del soldado
espera vanamente su regreso,
en el tálamo frío.
Junto a la casa hay un pozo en cuyo brocal
se inclina cada día la mujer más tiempo.
("Garabatos")
Comentarios & Opiniones
Atada aun espectro, la guerra y su colateralidades.............
Letras para evocar.
Y sí una vez mi gato escapó a tiempo del horno que ya empezaban a calentar. Cosas de la vida.
Buen saludo y hasta otra publicación.
Así es César. Gracias por leer y comentar. Saludos cordiales
Muchas gracias, Artífice. Los gatos y las mujeres son intuitivo; los gatos siempre se alejan del peligro... Saludos cordiales y hasta el próximo poema