LA FUENTE DE LA IDEA
Lo veo a cada paso:
ese proceso indoloro de autoengaño
en el que la conciencia es imprecisa
y cada fracaso es un ensayo
que seduce a otro fracaso,
como si se pudiese arraigar
en tierra estéril, sugestionamos
el buen hacer a los malos hábitos
finalmente siendo una hoja en el viento
arrancada ya del árbol,
en desordenado esfuerzo;
la fútil imperiosidad de un intento de nada
es tarda,
demasiado,
a la hora de leer los movimientos
por fin comprendemos la quietud
del esqueleto tras la muerte
pues a la deriva navegamos,
a la deriva y sin ensayo
y de los hechos se entienden sombras
y entre las sombras somos esclavos,
dónde está la herida,
que yo ya no la veo,
y no hacen más que seguirme regueros
de llanto seco,
dónde está la herida,
que yo ya no la veo
y se hace sorna sobre mis cuentos
de absurda tristeza
y contínuo detrimento,
de los hechos se entienden las sombras
y entre las sombras somos esclavos
y brizna tras brizna de aliento
aguantamos el aire:
a falta de tiempo,
por silencio, nos ahogamos.



Comentarios & Opiniones
Con nuevo saludo. Tremendas reflexiones con su obra, muy dolorosas, cuando se ha vendido, alquilado el libre albedrío al mejor postor, a cambio de una ilusión pasajera, descartable...a cambio de la muerte.
Que siga su buena pluma. Hasta nuevo poema.
Joan excelente escrito. Saludos.