Sin título

poema de Jesús

Ha pasado tanto desde la última vez,
mi corazón llora, mi alma suspira
úrgeme respirar cual moribundo pez
como aquel que va a la muerte, a su pira.

La amo tanto, hay tanto en esta sola palabra,
es corta lo sé, mas qué sentimiento
qué poder encierra cuando uno bien la labra.
La amo tanto, y no crean que yo miento.

En el colegio aquel empezó mi tormento,
la tuve cerca y a la vez tan lejos
la vida sigue y no tendrá fin mi lamento
cruel fruto de esos quebrados espejos.

Sufriré, pues, ya que es ese mi cruel destino
mas siempre estaré para ella que es todo
cuanto yo amo y la razón por la que respiro.
Mi corazón, mi vida es suya, todo.