Olvidos
Olvido
No te dejo por falta de amor,
sino porque un día entendí
que mi alma no fue creada
para ser escondida en rincones ajenos.
Amé tu sombra hasta desgastarla,
y aun así elegiste entregarle mi nombre a otra,
como quien reparte promesas
que nunca piensa cumplir.
Hoy no te reclamo nada.
Te devuelvo tu propio vacío
y le cedo mi lugar a quien acepta
vivir en él sin preguntar.
Yo, en cambio, ya no me arrodillo
ante lo que no sabe sostenerme.
Cierro esta puerta
con la elegancia de quien aprendió
que la dignidad también es un acto de amor.
Y aunque una parte de mí te quiso infinito,
no sacrificaré mis metas
en el altar de un corazón que nunca fue hogar.
Decido caminar hacia mí.
Decido elegirme.
Decido olvidarte.
No por orgullo,
sino porque he crecido demasiado
para seguir cabiendo
en tu mundo tan pequeño.



