Animal insomne

poema de nacho

("Dios puso en el hombre el pensamiento
para que este no durmiera"),
telaraña sobre la materia
inminencia del desdichado
arrojado y aventado
hacia la madrugada sempiterna
que se escurre por sobre las pupilas quemadas

Sórdida banshee que desfilas en catarsis
alineada por la flama del caos
que reina en la noche intransigente,
¡oh animal sugestionado
de corpórea evanescencia!
¡¿cuántas horas, cuantos días?!
la espera es narcosis,
vislumbra el ingrávido latigazo
que corroe a la mentora reflexión desde la vigilia
destinada a paralizar las 4 esquinas del enjuiciado
en el umbral de la envolvente llave onírica

La luz quema la oscuridad lentamente
mientras la burla bífida de la noche
se regocija en el desvarío sonámbulo
esperando el diálogo Pathos,
al ser negado 3 veces
se levanta la traición con un beso
para luego asomar la angustia sangrante
en los ojos del que vio mucho más de lo que deseaba ver

Desde la madrugada desintegrada
hasta el amanecer verdugo
soy la contradicción absoluta
respirando los delirios
que Dios puso en el hombre
tal como el pensamiento y la lujuria
para que este no durmiera,
ansiedad motora
sea paraíso o infierno
te has acomedido
a la indulgencia visceral de mi maestro
esperando por el espontáneo sueño del eterno brillo

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