A VECES

A veces desearía estar sola,
en un campo, sola en un lugar
en el lugar más solitario que pueda existir.

En donde solo se escuchara
el canto de las aves,
y allí alumbrada por la única luz
bella y blanca de la luna
entonar una melodía.

Una melodía que nunca se ha escuchado
y el viento sobre mi pelo
dirán la noche ha terminado.

Las estrellas que iluminan
la dulce y fría noche
desaparecen como si fueran
problemas sin resolver,
que al terminar el día
vuelven a estar vigentes
hasta llegar al próximo amaneces.

Toda la calma y la paz desaparecen
y el ruido de los autos
invaden mi paciencia,
deseando a veces
y solo a veces...
que la noche nunca terminara.