BESOS DE NARANJA

Es imposible olvidar la infinidad de horas que vivíamos relatándonos lo que para otros será toda la vida un secreto, y así lo pudiese contar en secreto se mantendría. Uno de estos relatos se ambientaba en una iglesia donde enmudecidas nuestras palabras aprendía algo nuevo de ti, comer una naranja sin poderla partir, esto al son de una canción de salsa que sonaba desde un antiguo radio; me fue imposible adquirir tu destreza, pero quería que fuera útil lo poco que había aprendido, sabría que lo lograría con un beso tuyo, el beso más largo , profundo y sentido que en mi vida pude conseguir aunque hubiese durado unos cuántos minutos, minutos que ahora vivo recordando ese momento, minutos para disfrutar ahora una naranja con el sabor de tus labios, minutos para saber que ninguna otra fruta me concederá el recuerdo de aquel beso , minutos para entender que ahora tengo una fruta preferida...

http://www.youtube.com/watch?v=hVtG-Mc1pIc