HIPOCONDRIA

poema de Tangarana

Detente melancolía,
Que me ahogas impiadosa con tu frío diluvio de lluvias;
Detente que llenas de noches mis días, con feroces nieblas olvidadas.
¡Detente, no abras esas cortinas!
Porque diluirme en esos demonios enterrados;
es vivir una guerra entre las noches y los días,
existiendo como un cúmulo en el vacío,
como una nada oscura, en un largo invierno.
Detente, que el tiempo se me escurre entre las manos;
Detente; acaso no ves que los días goteando están; briznas incandescentes
torturando la mente, al percibir que los sueños
se destilan en la lluvia del tiempo?
¡Detente, no quiero tu compañía!
No me traigas la monotonía
que avinagra mi gusto por la vida.
Vete, que quiero un aerolito
que me traiga maravillas en cada lluvia!
Tangarana, 2013

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