ABSTRACTO.1

poema de Lola Amapola

Tengo la necesidad
de un sitio tranquilo,
sin quemar mi herida,
verme navegante.
No suelo,
encontrarme mucho sentido,
pero,
me gusta ser quien soy.

Me siento muy lejos
de quien me quiere, a veces.
Me duele, no soy libre,
ni ellos, ni la vida,
obligada a mantenernos,
aquí, de pié; tan sentados.

Presos de raíces,
atados a los dioses.
El ser está aturdido,
cómo va a ser bueno, algo que no se entiende.
Pensaba yo,
pensaban ellos.

Y al final de un túnel,
un nuevo y árduo camino.
Y al final de ese camino,
un nuevo tunel esperando.
Un nuevo mar, y a sumergirse
vacíos, nuevamente.

Allí, tan atentos,
nosotros, vivimos:
observantes del destino,
calibrando de a poquito
nuestro pobre corazón.

Comenta & Vota