DEJA-VU

poema de Aiacos

Hay días tan oscuros como el averno mismo , días en los que nuestra alma relincha de incertidumbre, días tan fríos que congelan nuestras más cálidas esperanzas , días moribundos, convalecientes que hacen más pesado el transcurrir de las horas.
Horas sin aire , ahogándote en pensamientos profundos , viendo a lo lejos una luz inalcanzable, taciturna. Horas que transcurren sobre tu cabeza, por debajo de tus pies llevándote a lugares desconocidos, llenandote de miedo y angustia , Horas que vuelan dando paso a minutos vacíos, minutos cortos y violentos , minutos que ahorcan,sofocan y arrastran a lugares fríos, desolados. Al final hay un extraño calor, sonríes pensando que todo a terminado , pero son momentos efímeros, minúsculos. Segundos que alivian el alma , lubrican los labios desembocando en sonrisas . Segundos tan sublimes y a la vez tan cortos, que hacen soñar, te llenan de fe. Segundos que morirán, se unirán a los minutos dando paso a las horas y terminando en días.
Días tan oscuros como el averno mismo ...