Variaciones Goldberg, anopheles y la estudiante (microrrelato)
(...) quince minutos para entrar
Había trabajado las falanges, el territorio físico; también la mente, fresca, nada de cafeína, tabaco, lágrimas de whisky, nada...
(...) diez minutos...
El minúsculo camerino insonorizado, refugio previo al posterior éxtasis de los sentidos, significaba el aislamiento cuasi clerical necesario para reconcentrarse, apagar el fuego fatuo del miedo patológico; volcar el alma para que pudiera levitar...
(...) cinco minutos y a escena...
Ya no había marcha atrás, o sí; no, ya no se podía; a su mente llegaba el triste recuerdo de la guerra, cuando soldados y oficiales desertaban en manada después de que su dios los olvidara...
(...) un minuto...
Otro recuerdo, el de ella, la pasapáginas: Régula, estudiante de bellas artes de contundente figura, simple, cariñosa, sonriente, cuya filosofía existencial era precisamente esa, simplemente vivir...
(...) sígame, por aquí. El auxiliar del regidor alumbraba el camino del camerino al escenario, un semicírculo amplio finalizado en unos escalones que subían a las bambalinas. El murmullo gentil apagaba el latido del corazón, subía y bajaba, pero se mantenía a medida que nos acercábamos a la concha...
El mosquito, todavía con vida, intentaba aletear, despegarse de aquella madera negra que instantes antes había vibrado constantemente. Su mundo se moría, el díptero exhalaba el último adiós; mientras al otro lado de la tramoya, en el mencionado camerino, Sebastian Müller lloraba amargamente el fatídico final del concierto de clave que acababa de ejecutar, cuando Régula, sin compasión, abofeteó su rostro con la intención de ahuyentar al molesto insecto, lo que ocasionó la total pérdida de concentración del maestro, haciendo que la excelencia de su maestría, hilvanando al detalle las 30 variaciones, en la penúltima, sí, la veintinueve, un mosquito y el bofetón dieran al traste con su fama de compositor serio.
Varios periódicos, sobre todo los más sensacionalistas, hablaban en sus titulares de: "El compositor mosquito", "Un mosquito para un concierto", "Bofetón y mosquito, compositor es", "Maestro y mosquito, malas compañías", etcétera, etcétera, etcétera...
El gran músico sin dudarlo un instante hizo despedir a la pobre Régula, acto seguido dio orden de que le llevaran a casa una especie de jaula en metacrilato para ensayar con el piano en su interior, naturalmente infestada de aquellos pequeños chupasangres. Los años transcurrieron inmejorables, repletos de grandes éxitos. Sebastian cada mes aumentaba el número de mosquitos, requería esa presión.
Aquella noche, mientras ensayaba por enésima vez las variaciones Golberg de Bach, notó que los picotazos de los mosquitos eran más frecuentes, más profundos, decenas, cientos. Al día siguiente se encontraba mal, muy mal, febril, empapado en sudor frío. A duras penas consiguió levantarse para pedir ayuda, con tan mala suerte que cayó escaleras abajo, todavía consciente logró ver una nota que le habían introducido bajo la puerta, firmada por Régula Aloise Krüger, y decía así:
"Señor Müller, espero que se encuentre bien cuando lea esta nota,
como sabe, desde lo sucedido en el concierto de Viena mi vida ha
sido un calvario. Pero hoy soy feliz y se lo quiero agradecer a usted.
De su pasapáginas, atentamente."
Con no poca dificultad, intentó asirse al pomo de la puerta, jadeando, pero el corazón dañado pudo más...
Varios periódicos publicaron la noticia del fallecimiento del maestro Müller por el exceso de picaduras de la hembra del mosquito, del mosquito anopheles. Demasiada malaria junta. Otros, los más sensacionalistas, titulaban: "Vicio por los mosquitos", "El mosquito traidor", "Sebastian Müller, un excéntrico maníaco", etcétera, etcétera, etcétera...
Más allá, al otro lado del charco, Régula, simple, sonriendo, acababa de leer el último titular americano sobre el caso, mientras efectuaba el pago, con otro nombre y señas, de la remesa enviada en el mes de julio correspondiente a una partida de mil mosquitos anopheles encargada por el señor Sebastian Müller.



