Apagar mi cuerpo

Apagar mi cuerpo

Vinieron en la noche
a llorar por mí,
algunos cuantos y no saben
que los estoy viendo.
Me lloro, he de llorarme,
incluso todos han de hacerlo y
la noche debe llorar
como es debido.
¡Ay! todos afectados por el dolor,
con una espina
clavada en el corazón.
Lamentos prolongados sobre
las flores de invierno,
todos heridos con mis heridas,
sentidos con esta muerte.
En el salón se
expusieron las llamas y
calmaron la sed todas esas bocas...
todas esas bocas que sobre mí
confluyen:
con miel o con amargura
o tal vez con la armonía
de los lirios de las coronas.
¡Ah! y las copas en las cuales bebí la
vida, son las mismas en las que ante mi
muerte beben, como un jardín de bocas
tóxicas en donde se embriaga el alma y
los cuerpos respiran humedecidos.
Y las manos…las manos… que fueron
sumergidas alhajadas en el cajón,
entre todas tomaron
después las mías, la boca entre las
bocas, el cuerpo entre los cuerpos.
Dirán de mí ustedes,
dirán de mí todos los míos:
¿Si estará muerto?
En el pasar lento el dolor enlutará el
ambiente y en el descanso eterno que
es profundo como tinieblas, descansaré
por siempre hasta apagar mi cuerpo.

Comentarios & Opiniones

Eddy Rocker

Buen poema, algo triste y nostálgico, sigue así estimado poeta Fernando. Saludos

Critica: 
fernandotejada

Eddy gracias por tu visita.

Critica: 
María Cruz Pérez Moreno -acnamalas-

Fernando interesante escrito, un placer la lectura. Saludos.

Critica: 
fernandotejada

Maria cruz gracias por venir.

Critica: