SOLEDAD
Me he quedado sólo, del amor sombrío
Qué alumbran mí camino
Si al columbrar mí memoria,
fecunda el amor eterno, qué de pensar
ansío
Aroma de tú cuerpo, de mí sonrisa
muerta.
Lágrimas qué ciernen sobre mis pupilas
frias
Del alma qué es impía,de mí corazón
sin alma
Del olvidó qué llama, qué humecen
mí sentraña
Del amor qué sé apaga, mí soledad
me embarga
Del llanto qué es tan mío.
Del silencio qué me arropa
Qué vaga en mis nostalgias,
apenas quedan ecos de esperanzas
Qué suben a mí ávida consciencia.
Sólo sigo, andando en mí sendero
De mis recuerdos qué no olvidó; qué realzan
mis esperanzas, en fuerzas y perceverancias,
qué aúllan en mí memoria; dolor qué
aún gualdo en mí corazón
sediento.
Cuándo besé tus labios
Me di cuenta qué los labios míos,
estaban dormidos, a través del insomnio
de un intenso frío.
Sólo el tibios ósculos de tú boca,
emocionó la frialdad de mí soledad
amarga.



Comentarios & Opiniones
Hermosos versos nos aportas estimado amigo poeta. Fue un placer pasar y leer un lindo poema. Recibe un fraternal saludo.
Gracias, José Flandez, me alaga su comentario,bendiciones y éxitos en sus planes.
SÓLO SOY EL ESPEJO DEL DOLOR AJENO.
Federico Lanfranco, siempre me deja impresionada con la belleza y excelencia de sus bellas obras. Saludos poeta.
Isela Escarcega,tus comentarios son cómo melodías para mis oidos, qué me encantan y me haces subir al cielo, tan sólo de saborear tus palabras.
Dios te bendiga por los frutos qué está cosechando.
Gracias me haces sentir muy bien.
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