EN MÍ LECHO DE MUERTE

Me rompen el alma
Cuándo lloran sin sentirlo
Cuándo estaba enfermo
Nadie visitó mi lecho.

Parecía estar muerto
Cómo lápida solitaria
Y me ahogo en el silencio
En mis momentos agónicos.

!Mis pupilas sé desvelan!
Cómo olas qué mueren, al llegar a la orilla
Y entré el llanto y la risa
Mí vida sé me va escapando;
cómo algo volátil qué sé pierde en el espacio.

No lloren mí partida
Qué no soy para siempre
Sí no me valoraste en vida
Mañana será muy tarde.

Esperaba un abrazo
De un hermano o un amigo
sincero
Qué sujetarán mis manos
Mientras sé apagaban mís ojos.

Anhelaba de un beso
De un corazón gigante
!Llámese mí madre!
Quizás unas palabras de aliento
De un amor qué me olvidó.

Sigo postrado en mí cama
Con mi dolor y mis penas
!Ojalá! No lloren mi muerte
En mis momentos más triste.

Me voy abrazando la cruz
del calvario
Pero es sólo un instante
Voy camino hacia el cielo
! Ojalá! No me extrañen.

!Ojalá! Cuándo muera
Qué no caigan lágrimas al piso
Qué reine la paz y alegría;
y velen por sus hijos
y todos sus familiares.

Comentarios & Opiniones

La musa del árbol

Federico Lanfranco, aunque el contenido del poema sea triste, no deja de ser bello. Saludos cordiales para usted.

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