EL DIVINO DESIERTO

EL DIVINO DESIERTO
He viajado a través de un país de hombres,
Y esta vez un sueño tejió una sombra
era una hormiga que se había perdido
por la hierba donde yo creía que estaba.
Confundida, perpleja y desesperada,
oscura, cercada por tinieblas, exhausta,
toda desconsolada, y le escuché decir:
"¡Oh, hijos míos! ¿Acaso lloran?
¿Oirán cómo suspira su Madre?
¿Acaso rondan y lloran por mí?"
Compadecido, solté una lágrima;
pero cerca vi una luciérnaga,
Y esta noche suspiro no soy tu dia
Me corresponde tu zumbido
Tu imagen divina, tu piel
Tu terror reviste forma de tu rostro
y el secreto lleva tus ropas humanas.
Porque allí nace en la alegría Del niño
que en el atroz amor fue concebido,
Y si el recién nacido es un varón,
Con lamentos de hierro en pies y en manos,
corta su corazón con calor y frío.
Sus dedos enumeran cada nervio
en miles de años en gritos se nutre,
y él envejece, y ella se hace joven.
Triste la moraleja Hasta la espléndida virgen,
destroza sus cadenas, para su placer.
y si ella se lo convierte en su morada
y en jardín en un terreno sin frutos.
envejera como sombra, sin pena
De fuego sólido ella es,
Pero ella llega donde ella quiere amar
con el jardín con sus dulces encantos..
y como exactos son sus sueños el cielo
pueden estar nublados en sí mismos, con su miedo,
y sólo en este planeta oscuro es ciego de amor.
La miel de sus labios y su endiablada dulce sonrisa,
caben en un desierto de amor y odio
pues como mar y cielo
en un divino desierto
prefiero morir, cerrar y vivir de tu mirada...
Versión de Rene Horacio Ponce Ramos [email protected]




Comentarios & Opiniones
Saludos. Un escrito interesante, agradable, con un mensaje especial. Un gusto de lectura.
Bello escrito, un placer la lectura. Saludos.