Carta de Derrota

Esta noche te escribo mi carta de derrota,
Por este amor fui un soldado, un poeta, un idiota,
Que buscaba cada día regalarte miles rimas
Y hoy con ignorarme simplemente me lastimas.

Esperaba que de este amor hubiera una segunda parte,
Buscarnos, tomar un café y mi abrigo darte,
Pero aún no entiendes que cuando te digo “te extraño”
Clamo tu amor a gritos, no que me hagas daño.

A sabiendas que el pretexto eres tú y conciencia,
Te amo como amo a mi literatura y a mi esencia,
Y sé que alejarme de ti es demasiado complicado,
¿Cómo alejarte de lo que tanto habías buscado?

Espero que un día, necesites mi presencia,
Antes que la soledad me carcoma ante tu ausencia,
Y recuerdes a este “niño” que te regalaba sus poesías,
Que te regalaba amor, y sus dulces fantasías.

Anhelo que nunca te olvides de las tardes, de los besos,
Que nos volvieron niños tan locos y traviesos;
En donde fácilmente me perdía en tus miradas,
Donde viví un amor de las épocas doradas.

Y todo se resume en “Todo lo bueno se acaba”,
Y la magia de tu amor se fue tras un abracadabra,
Me quede sin ti, sin tu amor y tus mensajes,
Me quede con una muerte que utiliza sus chantajes.

Te regalé mi amor, mi dulzura y mis horas,
En las cuáles mis poesías no fueron las impostoras;
Lo contrario de tus mensajes cada vez menos frecuentes,
En los que decías te amo, ¿Ahora ya no mientes?

Parece que estar conmigo últimamente fue un sacrificio,
Dime bella musa, ¿Qué de todo es lo ficticio?;
¿Y quiero saber si en verdad tú a mí me amas?
Que renazca este amor como el fénix de las llamas

Espero que esto sea solo una brutal pesadilla,
Que me despiertes con un beso que sea de maravilla,
Debido que el fondo de tu amor no cubre mis quebrantos
Y al revivir tus cartas, me he ganado ya unos cuántos.

Aunque a lo largo de estos días me tachaste de sensible,
Mi amor para ti es tan puro e indestructible,
Que si esta noche me termino dando por vencido
Es porque a mi media naranja no la flechó cupido.

Y lo peor de todo son las absurdas contradicciones,
En las cuales con un dulce me llenas de ilusiones,
Y después de un momento brutalmente tú me ignoras
Ya no soy tu “amor”, soy Juan Pablo y me evaporas.

Pero te doy las gracias por todos estos meses,
Espero que recapacites, me extrañes y regreses,
Siempre aguardaré mientras dure este quebranto
Que vuelva mi princesa, la musa del desencanto.