Canción insular

Y en una frutilla, la crema,
la delicia de un punto,
de una palabra en negritas, enfática...

Salirse del cascarón, reunirse recíprocamente,
unirse a la sensación irreal de morir sin sentir dolor...

Ya no hay monedas en una calle desierta,
sola está la bestia,
la de un solo ojo,
de una sola duda,
de muchas uñas,
la de caer en toda la piel...

Y perdiendo la fe,
solo somos los ciegos,
los que han perdido el sencillo,
el mal llamado amor,
la puerta y las cobijas,
el bus de antes de ayer...

Ahora, muchas penas se amargan,
alguna saliva que no sale,
un abreviado insulto,
un perfecto reloj:
que se santigua antes de dar la hora;
un bloque de hielo derretido por la ira,
por la rabia partida,
por el destierro intenso,
la cruda entidad del golpe,
del recio minuto en la realidad fría.

No hay cuidado en el caminar,
no hay dilemas,
solos estamos,
solos sin más,
sin el hedor,
sin la fragancia.
sin nada ya que morder,
sin mirar...

Solos ahora, los dos...

Antes de las tres de la tarde
antes, un minuto tal vez...

No lo quiero saber...

Comentarios & Opiniones

Yan

Vuelvo a reencontrarme con tu bella pluma. Es un placer. Besos con cariño. Saludos.

Critica: 
Centinela Azul

El placer es todo mío preciosa dama, un abrazo eterno, muchas gracias por su visita...

Critica: 
JAIME REYES(JAIME REGAL)

bellos versos hay en tus letras, un gusto leerte saludos.

Critica: 
Centinela Azul

Muchas gracias hermano poeta, muchas gracias por tu visita y comentario...

Critica: 
Aldebarán

Espléndida belleza en su inusual y increíble pluma... Mis respetos.

Critica: 
Centinela Azul

Gracias dama...

Critica: