LUCIÉRNAGA

Eres luz que altera la penumbra
y convierte la noche en sinfonía.
En el horizonte impenetrable, un destello.
La hierba se mece, el viento es suave,
la noche quieta; no hay luna, hay estrellas.
¡Luciérnaga!

Eres magia que adorna los pantanos
y transmuta la negrura en fantasía.
En tus ojos veo el fulgor de la ventura.
Tu alma que palpita, tu voz resquebrajada,
tus sentidos que se estremecen; un silencio.
¡Luciérnaga!

Eres matiz que da color al sosiego
y transforma lo gris en primavera
En el destino incierto, una esperanza.
Reflejo de la aurora, fulgor expectante
rayo que desciende a mis prisiones; un sueño.
¡Luciérnaga!

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