ESTAMPAS ESTACIONALES

Te añoro, primavera luminosa,
coqueta, perfumada, femenina,
cambiante, gentil hada milagrosa;
con tu sola presencia se termina
el sueño para cuanto en él reposa
y su resurgimiento determina.
Yo preso de tu encanto feminal
te quiero seductora y sin final.

El de las más diversas alboradas
que son hijas del rey de los luceros
y buscan en las aguas sus aliadas
con qué calmar calores tan severos
quienes sufren tus tórridas jornadas.
A los jardines, huertas y viveros
transformas en auténticos vergeles
deleite para vates y pinceles.

Autumnal, misterioso, imprevisible;
no estando del estío muy distante
frontera eres del frío irresistible,
cobrizo es tu color predominante;
por ello singular e indescriptible
te muestras a los ojos del amante
de cuanto bello siempre nos procura
en todas sus facetas la natura.

A mi pesar, pues eres aburrido
mi forma has alterado de vivir
consciente de que nunca te he querido.
Mas tuve a mi pesar que sucumbir
a tu rigor, y poco sorprendido
desnuda la floresta percibir,
que pide a voz en grito primavera
porque mucho más breve te quisiera.