ANTE LA VERDAD HAY QUIEN SE QUEJA

Por no dar por respuesta la callada
y siempre procurando ser honesto,
si piden mi opinión, por si molesto,
darla suelo de forma ponderada.

Y si la situación es complicada,
no habiendo otra salida, por supuesto,
sin más por la tangente hacerlo apuesto
si entiendo que es la opción más adecuada.

Si ser franco resulta inapropiado,
pues ante la verdad hay quien se queja;
como nunca la píldora he dorado

yo creo que el silencio se aconseja;
que a quién miente por norma he repudiado
puesto que reine la verdad no deja