EL TIPICO EXTRAÑO CASO DE UN AMOR NO CORRESPONDIDO
Dedicado a Liliana Agudelo Z.
Hace unos días alguien me preguntó que si alguna vez me había enamorado, casi de inmediato se me vino tu imagen a la cabeza, aun así respondí que no estaba seguro. Aquella persona me dijo que eso qué significaba, y le dije, pues yo estaba seguro que estaba enamorado de ella pero ella siempre intentó convencerme que eso no era posible. ¿Cómo es eso? Pues sí, me dijo que eso solo era parte de mi locura, que no era posible que ella haciendo nada hubiera generado en mí ese sentimiento. ¿Pueden creerlo? Me dice: “sin hacer nada”, como si esos ojos cafés oscuros no dijeran nada cada vez que cruzábamos miradas, como si su cabello negro azabache no me hipnotizara, como si su voz no causara que mi corazón latiera más rápido, como si su sonrisa… ey! detente, me dijo aquella persona, pero en realidad ella no ha hecho nada!, argumentó. Yo solo sonreí, y es que cuando tengo tu imagen en mi cabeza solo sonrío, esperé unos segundos y le dije, te contaré un secreto, todos los días al despertar lo primero que pensaba era en ella y en diseñar una forma de alegrar su día, - ¿y lo lograbas? me preguntó - medité unos segundos y dije: creo que no, de alguna manera algo solía salirme mal, esta mujer era impredecible, - ¿Impredecible? Cuéntame qué hacías por ella acaso – En ese momento sentí calor, creo que me puse rojo, de alguna manera me daba pena contar tanta cursilería, así que hice un breve y disfrazado resumen, y le dije: no pues desde saludarla emotivamente, dedicarle un par de canciones, hasta llenarla de detalles de todo tipo, invitarla a salir, cosas así… - mientras me escuchaba esta persona me miraba de una manera tal que me daba a entender que le causaba algo de ternura y quizás hasta algo de lástima-, así que le pregunté que si acaso eso estaba mal, a lo que me respondió: mi querido amigo, en esta época pocas mujeres valoran ese tipo de cosas, o acaso alguna vez te dijo lo mucho que valoraba que hicieras eso? La sonrisa que tenía en mi boca fue desapareciendo, haciendo memoria y siendo objetivo mis saludos cariñosos parecían más molestarle que gustarle, tan solo un pequeño porcentaje de las veces que la invité a algo aceptó, y era una lucha constante contra el reloj; los detalles desaparecían misteriosamente, pensé en contarle que también le había dado un anillo, un anillo que representaba tanto pero que nunca quiso usar, incluso me dijo que no le había gustado; mi ánimo se vino al piso, quizás habían pasado unos 10 segundos en silencio, mis ojos se aguaron, pero no quería hablar mal de ella, finalmente yo la amaba y debía mostrarle razones por las cuales me había enamorado de ella, así que volví a pensar y recordé también momentos bellos, en ocasiones me llamaba o me escribía para saludarme, eran saludos simples pero como me alegraban el día!. Un día me llamó como 10 veces quizás pensando en que yo le dijera que ya no más, lo que no supo es que disfrute cada una de esas llamadas y hubiera deseado que me llamara unas 10 veces más. Era como una droga de la cual yo era adicto, y digo era en pasado aunque no estoy seguro que esa adicción se me haya curado. - Oye, respóndeme! Me dijo aquella persona algo extrañada de mi silencio, que si acaso ¿alguna vez te dijo lo mucho que valoraba que hicieras eso? – le dije: por supuesto, una vez me agradeció por yo estar siempre ahí y hacerla sentir especial, - lo cual fue cierto, aunque solo fue una vez que me lo dijo! - Ahh y una vez me dijo por chat que me quería, eso vale, no? – ¿Y nunca le dijiste que la amabas? – se lo dije! Una y otra vez, se lo dije con mis actos y también con mi voz pero ella siempre intentó convencerme que eso no era posible, que ella nada había hecho para yo enamorarme de ella. Según ella me había dejado las cosas muy claras, y sí, algunas veces me dijo con cierta crueldad que ella no sentía nada por mí, que no podía ofrecerme nada, fueron momentos donde sentí que se me destrozaba el alma. – suspiré, tomé un poco de agua y me di cuenta que la persona a la que le contaba todo esto ya no sabía que decirme, así que me disculpé -- Oye, discúlpame en contarte todas estas cosas - le dije, no quiero aburrirte más con mi triste historia así que para ir finalizando solo diré que lo eché todo a perder, la mujer que tanto quise ahora parece odiarme, ¿puedes creer lo estúpido que soy? Me deje llevar de los celos y un día perdí lo que construí en más de un año. - Mira, no te trates mal, a lo mejor lo hiciste por qué era la única manera de poderte alejar de ella - y acaso ¿por qué hubiese querido alejarme de lo que más quería? – La vida funciona de maneras extrañas querido amigo, lamento decirte que lo que tú tienes es un típico extraño caso de un amor no correspondido, pero no te eches a la pena, tu diste todo de ti pero entiende que ella no tuvo la culpa, el amor no se puede obligar y tampoco lo debes mendigar -- Lo sé, pero cómo la extraño, no hay día que no piense en ella, aún tengo el sabor de sus besos en mis labios, cómo quisiera que la vida nos diera otra oportunidad, muero por llamarla, quiero escribirle! – Detente! No me habías contado aquello de los besos, pero aun así, no sigas anclado en el deseo de que esa persona vuelva a tu vida, si ha de ser ese el destino la vida se encargará de que vuelvan, pero ya no busques más, permite que te encuentren. – Ojalá ella quiera encontrarme, es lo que más deseo, bien sabe que ahí estaré para cuando ella me necesite, ojalá podamos... – Aquella persona no tuvo más que interrumpirme y solo tuvo por decir: No tienes remedio amigo mío, pero ya debo marcharme, tu no tienes cura….





Comentarios & Opiniones
Dedicado a Neify Liliana Agudelo
Uuff que tema,un gusto leer tus letras y de tanto corazón, besos a ti.