Callejones
Esas paredes estrechas te atrapan,
Son oscuras y desoladas,
El tiempo en ellas transcurre lento y
Se te hace eterno cruzarlas.
Son pasadizos secretos,
Que te llevan a lugares abiertos,
Al igual que los vasos sanguíneos,
Que llevan sangre a las extremidades del cuerpo.
Uno puede perderse dentro,
Volverse loco, neurótico,
Si no encuentra la salida.
Yo aprendí de la paciencia,
Y sé que todos los caminos
Por más estrechos y oscuros que estén,
Tienen un final, una abertura,
Un lugar donde puedes volver a empezar.
A los callejones se les debe tener su respeto,
Como todo lo peligroso y arriesgado,
La cautela nunca está de más.
Esas paredes saben más de nuestros pensamientos
Que nosotros de ellos.
Te ven, te escuchan, te sienten,
Y lo único que pueden hacer para ayudarte,
Es ofrecerte una salida.



