Estado de poesía
poema de Carlos Rojas Sifuentes
Estábamos tan callados,
tan tranquilos,
tan llenos de posibilidades,
tan vacíos de preocupaciones,
en liviana espera.
Cuando la poesía
se asomó por nuestra ventana
y pidió que le abran la puerta.
Desde ese día
ya no podemos callar,
la intranquilidad llegó
y puso en movimiento
nuestros anhelos;
sobre los hombros,
como una ligera carga,
a veces muy pesada.
A veces llueve y truena.
A veces irrumpe la luz
por entre las nubes del alma.
Yo no sé mañana,
si seguiremos buscando
el día y la hora, en
que la tranquilidad
nos devuelva al sueño.
Pero es más seguro
que ya no haya vida
más allá de un verso.
Que, cuando se asume
la palabra como existencia,
se vive en permanente
estado de poesía.




Comentarios & Opiniones
como niño que descubre el caramelo, como gato que descubre el pescado.