I 6:5

Ya no queda nada;
junto a mis lágrimas, mi libro,
he caído, y no puedo levantarme.

¡Pobre de mí! estoy muerto;
porque soy inmundo de labios,
vivo en un lugar, inmundo de labios,
has visto en mis ojos…
los ojos del rey…
del rey de todos.

Pasé, tanto tiempo igual,
junto a mis palabras, mi historia,
tuve que caer, para poder levantarme,
y no estar más así.

¡Pobre de mí! estoy muerto;
porque soy inmundo de pensamientos,
vivo en un lugar, inmundo de pensamientos,
he visto en tus ojos…
los ojos del rey…
del rey de nosotros.

He sido restaurado,
después de haber estado tanto tiempo perdido,
ahora estoy aquí, contigo, purificado,
gracias a todos tus perdones.

¡Dichoso de mí!; porque estuve muerto,
porque fui inmundo de labios, fui inmundo de pensamientos,
estuve en un lugar inmundo de labios,
y estuve en un lugar inmundo de pensamientos,
ahora estoy aquí,
gracias a ti…
redimido.

Comentarios & Opiniones

María Cruz Pérez Moreno -acnamalas-

Carlos Granados el redimido. Saludos y feliz descanso.

Critica: 
Carlos Granados

Gracias Acnamalas. Saludos.

Critica: