Lágrimas

poema de Carlo Olivera

Una lágrima rueda por su mejilla,
tan tibia, tan triste y tan sola
Asustada, camina por sus labios
y termina el recorrido en el aire.

Se evapora.

Otra lágrima rueda por su otra mejilla,
tan fría, tan alegre y tan llena.
Contenta se posa un momento en sus labios,
y termina cayendo al aire.

Y se evapora.

Tras ellas,
en decenas,
otras hermanas
las acompañan.

Traen consigo sus alegrías y sus tristezas,
sus sueños rotos y sus ilusiones vigentes.
Todas pasan por sus labios y la besan suavemente,
todas terminan en su barbilla y se juntan.

Y en el aire se evaporan.

Cada una,
hermana solidaria
una junta a la otra,
gritan mientras caen,
lo que su sonrisa calla,
lo que sus abrazos mienten,
lo que sus dudas matan.

Hermanas de sus ojos,
únanse a las mías,
que juntos las tristezas
transformaremos en alegrías.

Y si no quieren unirse a mí,
corran y rueden cuesta abajo,
que seré tibia brisa
y se evaporarán en mí
como rocío de verano

Comentarios & Opiniones

María Cruz Pérez Moreno -acnamalas-

Hermosos versos e interesante tema. Un placer la lectura. Saludos.

Critica: