poema de Bipec

Me gustaría sentir tu mirada quemando mi piel. Me gustaría probar tus labios como si de una fruta prohibida se tratase. Me gustaría sentir tus dedos recorriendo mi piel, como recorren el piano. Quiero ver como quitas las telarañas de mis manos abandonadas. Me gustaría que nuestros ojos se conectaran y encajaran entre sí. Me gustaría saber que se debe sentir. Aunque mentiría si dijera que pudiera pasar más de 5 segundos viendote. Ahora todo mi cuerpo conoce tu presencia. Todo mi cuerpo se avergüenza. Todo mi cuerpo te desea. Mis oídos se agudizan si tu voz rompe en una habitación vacía o en una repleta, si es tu voz. Mis ojos te enfocan solo a ti si es que pasas un segundo frente a ellos. Mis piernas tiemblan si tu piel roza mi piel. Si tu mano acaricia mi cabello. Mis pulmones olvidan como agarrar aire si me hablas. Mi corazón palpita de más cuando me escuchas, él también desea ser escuchado. Él también desea ser amado. Mis dedos no pueden resistir tocarte cuando tu calor se acerca. Quiero que seas aquel pecado que me lleve a la perdición. Porque jamás me arrepentería de él. Lo repetería hasta que el reloj dejase de marcar. Hasta que la campana dejase de tocar. Hasta que mis ojos dejaran de llorar. Y los días dejaran de pasar. Hasta que la luz se volviera oscuridad. Hasta que el calor pereciera y dejara frío en su lugar. Me gustaría pasar mis días a tu lado. Hasta que mis articulaciones se oxidaran. Hasta que mi piel se volviese simple papel quemado que vuela si un poco de viento lo toca por error. No me molestaría ser un pecador. No me importaría vivir en el infierno. Si puedo probar tu amor. Si puedo sentir tu olor. Si puedo saborear tu dulzura. Porque 5 minutos de ti, son una eternidad en el cielo. 5 minutos de ti, son como vivir una vida entera. Podría hablar de ti, de esos 5 minutos, hasta que mi boca se convirtiese en un desierto. Mi lengua su único habitante. Mis dientes las casas abandonadas, donde alguna vez yacía un secreto. Con 5 minutos, tus manos quedarían marcadas como cicatrices en mi cuerpo. 5 minutos, y mis ojos rodarían hasta llegar a ti. Que los veas probaría su existencia. 5 minutos, y mi cerebro guardaría cada palabra que saliera de tu boca. Tendría un diccionario con tu nombre. Un libro con tu apellido. 5 minutos fueron suficientes para dejarme escribiendo. 5 minutos, y mi cuerpo ya conoce su creador. Ya conoce su razón. Ya tiene una respuesta a su tan rebuscada cuestión. Si mi vida terminara hoy, asumiría que mi propósito se acabó. Mi propósito era verte, conocerte. Pero no tenerte. Mi propósito era dolor, no amor. Mi propósito fue y no será. Pero agradecería mi propósito, porque compartí un minuto con tu corazón. Y aunque tuviera elección. No me arrepentería de mi decisión. Soy invisible hasta que tú me deduces. Soy intangible hasta que tú me descubres. No existo hasta que tu mente me piensa. Soy una imagen quieta hasta que tus ojos me reproducen. Soy notas musicales, partituras, pero solo tú sabes tocarme. Soy olvido hasta que me recuerdas. Soy tentación hasta que me libras. Yo existo hasta que mi nombre deje de aparecer en tu vocabulario. Soy un papel marcado, y tú la maquina de escribir que me da vida. Soy enfermedad hasta que me curas. Soy muerte hasta que me revives. Soy vacío hasta que tus palabras me llenan. Soy un problema sin solución. Y tú el profeta de mi destrucción. Soy lo que soy, porque tú existes. Aquí y ahora. Eres una bella mentira. Y yo una dolorosa verdad. Eres lo que necesito, y yo lo que no quieres comprender.

Comentarios & Opiniones

Km7

Hermosos versos, los que salieron de tú piel. Saludos cordiales :)

Critica: