ELLOS SON ASÍ
Nubes tormentosas acechan a nuestra civilización,
todos contra todos, enarbolando banderas,
dolor y muerte, ladinas geoestrategias,
invitan al espanto, al rearme y a la destrucción.
¿Quién la muerte vende?
¿Quién, por inconsciente,
antepone su hacienda
a la propia suerte?
Pérfidos señorones, ufanos politicastros
de baja estofa pugnan privilegios, jurisdicciones,
caudillajes, prerrogativas, señoríos, concesiones,
mandos en plaza, soberanías y demás carajos.
Para ellos no somos más que una masa
a la que persuadir de su gran valía,
siendo su valía muy escasa
y su manera de persuadir baldía.
¿En qué piensan al ver a los precisados
que transigen el día a día?
¿En qué piensan al ver a los malogrados
sin trabajo y sin comida?
¿Quién la muerte vende?
¿Quién, por inconsciente,
antepone su hacienda
a la propia suerte?
No recelamos de la muerte, sino de la desdicha
a que se repita la funesta historia,
a no tener nada que llevarnos a la boca,
a que, al fin, nos maten la vida.



Comentarios & Opiniones
Sobran mansos rebaños tan voluntariosos en entregarse a pocos lobos-pástores.
Que engorden más esos lobos-pastores para sus hambrientos amos ogros.
Saludo.