Brizna
Qué caprichosa eres Melpómene, vienes a mí a hurtadillas
Hoy he visto un caballo pastar en esas lúgubres orillas
Mojándose su aterpeciolado pelo bajo la lluvia fina
Agachando su esbelto cuello, en un esfuerzo por una brizna
Había poco que llevarse a la boca
Y la mañana se estaba convirtiendo en una dura roca
Viniste a saludarme pelirroja y hablaste conmigo
Tus palabras, un tierno y aliviador abrigo
Llevas prisa como siempre y no pareces hacerme caso
Miras a todos lados y no puedo seguir tu paso
Sigues siendo una dulzura casual, imperecedera y extrema
Y yo aun continúo bregando, rema que te rema
Ayer Musa, me inyectaste contra el dolor
Y hoy aún no se una respuesta que me de calor
Deseaste verme en otra parte que no fuese la consulta
Y yo amablemente respondí a esa sonrisa que no se oculta
He coincidido contigo dos veces y eres muy amable
Mas he de mostrarme con tacto y responsable
No quiero parecer algo que nunca he sido
Algo que me arrastre a aquello que jamás he perseguido
No te recordaba, hay ríos que nacen y mueren en mi memoria
Hay momentos dulces que ocultan la infame escoria
Tengo que saber distinguir y hacerme fuerte
Como aquel que dignamente se enfrenta a la muerte
Pero no, has venido, a mudar un sentimiento sin suerte
Un otrora camino que me sirvió una espina con entuerte
Miro hoy un paseo que me viste con una luz anisada
Miro hoy una esquina que intentaré dejar osada y abandonada
Contemplo una voz que no oigo por esas perlas atesoradas
Y pienso en noticias, en descubrimientos de tesoros en playas no nombradas
Marinhe perdona el atrevimiento, te confieso noblemente y con premura
Que no te olvido que aun tu caricia en aquella lejana tarde, perdura
Hablé con mi doctora y me dijo algo con lo que no contaba
Hay tiempos que me dejo llevar por una desidia en chilaba
Hay noches que pasan raudas y veloces viviendo en tus cables
Mañanas de remordimiento que me hieren como sables
Cuantas horas he de pasar, luchas he de afrontar
Antes de que esa diosa me venga a contar
Que aún no esta todo ni decidido ni dicho
Sigo y sigo intentando salir de este maldito nicho
Intento sacar la mano y darla en un último suspiro
Mas vuelvo a recaer cada vez que te miro
Sirio es la estrella más cercana, pero sigue aun inalcanzable
Quisiera viajar a ti, ver tus colores en una luna que me hable
En ese cráter de ratón viviría mi corazón siempre detestado
Y moriría la noche de los tiempos en que fui Segismundo
Saldré detrás de una verja que me tiene recatado
Para comunicar que esa estrella vino a visitar mi mundo.




Comentarios & Opiniones
!Excelente!
Vale, buen trabajo, tiene su gracia de aires míticos.
Cordial saludo y hasta nueva intervención.