Mi dulce amado amigo.

Recordando mi juventud en altas horas de la noche, en medio de este calor que sofoca los sentidos me veo con tantas cosas buenas que pertenecen ya a mi pasado.
Soy una fuerte y dura guerrera de la vida que me ha tocado seguir y que enfrento como la más dura prueba pero también la más rica experiencia que nada o nadie ha podido otorgar.
Voy creciendo desde esa época dejando en mí las ganas de ser esta sin más que lo que soy, sin copias, sin dobleces, sin falsedad...¿ Para qué ? Si soy la misma que se mira al espejo desde que era así, loca y risueña como todas pero que ha aprendido a ser más feliz con los momentos y sin esperar los milagros que un día soñé.
Ya no hay un señor a mi lado, uno que me abrace y me dé su calor en las noches frías y que me haga reír en las mañanas con sus locas ocurrencias, o porqué no...que me haga rabiar por esas cosas normales de las parejas.
Así pasó mi vida, sola y sin un amor que me entregara la posibilidad de ser una mujer porque él era un hombre, de ser una ella porque él era él, de ser suya porque se debía ser en medio de una noche de placer, deseo y satisfacciones mutuas desde la carne y la piel.
Pero esto no fue, el que un día así soñé fue tan cruel que me dejó además de sola vacía y sin poder amar más a nadie que lo mereciera si lo merecía, pero que también enseñó a no confiar, a no creer en el amor perfecto, de un hombre sin defectos visibles, de un ser que parecía bueno pero que no tenía corazón.
Se entendió el mensaje claro y conciso de que sería una mujer solitaria y dejada atrás por los que la habían amado alguna vez pero en la vida hay recompensas al dolor sufrido y apareció alguien...alguien que no pide, que no ofrece, que no ruega y no se lamenta de nada o por nadie.
Sólo vive y es un ser que ama todo el tiempo, ama y es tan grata su compañía que ya lo extraño cuando se va y cuando debe ser él ante su dura pero cierta realidad, es un hombre que ve la vida desde un buen ángulo como el de la sencillez, la realidad con perdón, con solución a los dolores enfrentando todo con entereza y voluntad.
Me conduce día a día hace ya un tiempo por un nuevo camino, uno que no se tuerce, no se desnivela, no se daña porque camina al horizonte mirando con alegría y con verdad como lo hago yo, no hay malos deseos para nadie y me saca de unas melancólicas noches tan solitarias y tan tristes que hasta el reír es una bendición.
¿ Cuanto tiempo estaremos en este momento de paz y de felicidad los dos ?
¡ Y qué más dá si somos felices así !
Si en él estoy y en mi esta él como una nueva semilla de amor al amigo, de amor real, de amor que es más amor y puro amor que el mismo amor.
Mira como me enreda este señor, que me deja en las noches y se va a dormir muy tarde allá lejos donde está con una sonrisa en mis labios y un pequeño poema por él, pero que no es este, este no lo es, este es un corto resumen de lo que soy yo junto a él desde que nos conocimos esa noche solitaria de ambos cuando salía de ese coma que casi lo mató, pero que al contrario a la vida lo devolvió...segura estoy que me lo devolvió a mi.
Es un hombre normal que no lo es tanto porque lucha, pelea como un gladiador a la muerte que persigue día a día pero que sabe él y se yo que ese amor de amigos que sentimos los dos lo salvó, y me salva a mi cada día por ser su más amada, querida, dócil y sensible compañla en medio de la soledad elegida que es nuestra vida.
Esta noche como todas desde ese Febrero duermo abrazada a él en medio del frío o calor que nos rodea a los dos, él allá en su vivienda y yo en la mía pero que nos deja la dulce y sensible sensación de estar juntos en medio de la nada que nos rodea y que nos deja esa paz que ambos necesitábamos tanto ayer, ese ayer que ya ha muerto.
" Hoy dormirás conmigo dulce amigo y me darás tu calor, yo mi sonrisa para que el mañana cuando llegue nos sorprenda con esa bella sensación de que estamos juntos, estamos muy unidos, estamos y somos uno "
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A ti mi dulce amado amigo.
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* Ángel *
Julio 23. 2019.
22:49 p.m.
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