El túnel

En la noche de la capital,
Llena de neblina,
No se pueden ver las estrellas
Y oscura la luna está.
Hay un frío penetrante,
Que se mezcla con la lluvia de tus ojos,
Es un sentimiento inexplicable,
Es la primera vez que lo percibes.
No comprendes lo que pasa,
Solo quieres esconderte
Y que nadie te encuentre,
Que tenebrosa está tu noche.
Te sientes totalmente diferente,
Como un bicho extraño,
Te miras en un espejo
Y te sorprendes...
El reflejo no es el mismo de siempre.
Ya amanece,
Te sientes esposado,
No pudiste conciliar el sueño,
El sol no brilla, el día está confuso...
Como tú corazón,
Fumas otro cigarrillo,
Te dan ganas de romper ese espejo,
Tu vida quizás no tenga sentido,
Cada vez está más en el limbo.
Que oscuro esta el túnel,
Solo sueñas con esa luz del final,
Nunca las has visto,
Esperas que no sea un mito más,
Los minutos transcurren,
Las horas se consumen,
Los días se agotan,
Cada vez hay menos tiempo...
Y de repente lo entiendes,
El cambio que esperabas,
Ya estaba transcurriendo,
Por fin te sientes libre.
Anhelabas tanto la felicidad
Y una razón para vivir,
Que cuando llegó,
Nunca te diste cuenta.
El llanto ahora es risa,
La amargura se convertiría en alegría,
La ira en serenidad,
La preocupación ya es tranquilidad.
Por un momento te sientes como un idiota,
La felicidad siempre estuvo al frente,
Pero por ver cosas sin sentido,
nunca lo habías notado.
No tuviste que cambiar la piedra,
Esa piedra que te frenaba,
Simplemente la aprendiste a manipular,
Ya la manejas a tu antojo.
Ya se rompieron esas cadenas,
Ya aprecias la vida,
Ya encontraste la luz,
¡Ya puedes ir a volar!




Comentarios & Opiniones
Saludo. Bonito procedimiento poético, cual un degradé desde la tétrica oscuridad, pasando por serie de grises que se aclaran, hasta luminosa libertad.Interesante manejo psicológico del poema con venturoso cierre.
¡Ya puedes ir a volar!
Gracias