Un Día Cualquiera

En veintisiete segundos vislumbre la burbuja de mi vida, de mi experiencia de mi amor, de mi odio
y
sobre todo
de la verdadera
existencia.
Cada segundo,
cada nota,
cada frecuencia,
cada sonido,
cada sonrisa,
cada enojo,
cada sublime exaltación
pero sobre todo...
Cada sentimiento desbordado en cada milisegundo.
Era absorto de ese instante, era un verdadero espectador de la veracidad de ese rayo que hipnotizaba mi vida.
Olvidos fueron elevándose como si fueran arpegios de una guitarra al sentimiento de la música.
Notaba que era una computadora que volvía al arranque con un nuevo procesador vertiginoso y de última gama, notaba que era un ser altamente tecnológico lleno de archivos sumamente especiales.
Solo fueron veintisiete segundos y para mí la eternidad reino sin un final.
- ¡Solo dale el puto disparo en la cabeza a este pendejo ! -
- ¡No, ya nos dio las cosas !
(Gritos de gente)
- ¡Callense pendejos! -
- Ya baja la cabeza no te hagas el heroe y cierras los ojos -
(Me sentencia, poniendo el frío plomo en mi cabeza)
"Solo fueron veintisiete segundos.
Y
No me había sentido más vivo que nunca "



