Para Mariano.

Por eso te digo, Mariano,
¡qué vida llevamos y vemos!

A veces cual perros salvajes,
a veces por gatos y herrajes.

Pero estamos aquí
en el insomnio.

Estamos aquí,
luego de la medianoche,
inventando el verso
que regirá un mañana.

Claro, Mariano,
entre las mujeres,
el cafè y el tango,
pasamos las horas
a las que boicoteamos.