MI ÚNICO GUÍA

poema de Aube Moses

Escuchaba al corazón decirme ¡VIVE!
mas no le hacía caso, pensaba en
la fortuna de tenerte a mi lado;
y descubrí que vivía engañado...
Era mentira todo aquello que sentía
que pensaba y que decía; y, era
una verdad tan grande que no te tenia...
Mas no porque no me quisieses,
sino porque yo no quería
no temía... pero tampoco
creía, un día llegaste en
silencio, me abrasaste y colmaste
de alegría, todo aquello que un
día llego con tormentas a mi vida.
Hoy puedo decir que tú
eres el dueño de mi vida
Señor Jesús, mi único guía.