Nunca hay que darse por vencido,
aunque tengamos infinidad de caídas
a lo largo de todo el camino,
porque sería como abandonar
el campo de batalla cuando apenas comienza,
en la guerra podemos perder muchos combates
pero nunca jamas debemos perder la moral.
Todo aquel que se desmoraliza,
con los primeros obstáculos en la vía
siempre vivirá cobijado por las sombras,
y será un completo frustrado
que no podrá olvidar aquella terrible verdad,
que lo mantiene atado a los malos recuerdos