Besos que saben a gloria,
cuando el mira hacia abajo
donde esta tu oculta intimidad ,
los deseos se quedan presos
en esas alucinantes imágenes,
que llenan el habiente con su perfume
tan irresistible, excitante y embriagador,
su amante no soporta la inmensa tentación
de profanar aquella gruta del amor.
No alcanzan las románticas palabras,
para describir tan alucinante sensación
al ver como convulsionan sus caderas,
dios!que espectáculo tan lujurioso...
que sería un sacrilegio desviar la mirada,