REFLEXIONES SOBRE LA VIDA

Se te olvida la mezquindad con que ella plantea su juego, en el que regatea la única oportunidad que te ofrece de hacer bosques a plenitud, para poder salir al mundo completamente lleno para decir que sos un hombre completo al fin...
Y entonces te enfrenta: a lo que tenés, al miedo acérrimo de arriesgarlo todo y perder; juega a poner enormes obstáculos, de esos que te quitan las ganas, vencen tu ánimo, hacen ver las cosas demasiado lejanas de alcanzar...
Cuando caés en la cuenta, sos presa de la senectud: llegan entonces esos años de paz que, mejor decir, son derrota (y le dicen sabiduría porque llevás contigo el fardo de lo vivido, algo con lo cual nadie sabe qué hacer, porque a nadie le sirve, nadie lo ha de querer)...
Al fin viene la entrega: te entregás a vivir como un vegetal, esperando lo único que queda por esperar, añorando quizás una nueva oportunidad de volver a tus años, a ser joven de nuevo para amar, esta vez, sin temor ni retiscencia, a pecho abierto y sin recelo, sin tantos peros que salvar...




