AMOR A VISTA DE CUERVO

AMOR A VISTA DE CUERVO
(Con abrazo de agradecimiento a mi colega Milagros Gomez de Argentina por inspirarme con sus impresionantes obras que denomina de Terror Poético)
(Extracto del relato más extenso)
El ruido provocado por su aproximación de aquellos niños hizo que tal cuervo emprendiese raudo vuelo, elevándose con él sus palabras.
—“Libre, libre, libre”…
Al regresar a casa, en mi mente durante buen rato se mantuvo la escena en el parque, hasta el punto echar la culpa a esos paseantes nocturnos que suelen sacar perros junto con ellos. Sin embargo, cierta intuición hizo que saliese al jardín a contemplar entre los árboles, imaginando tener un cuervo de compañero. En lo alto, algunas estrellas parecían absortas luciérnagas de verme buscando entre los follajes, cuando de pronto para mi sorpresa, no, para mi gran alegría, desde un joven y frondoso durazno surgió una maravillosa palabra de acento inolvidable.
—“Libre”…
— ¿Qué, eres tú amigo? —Le dije.
La respuesta no se hizo esperar.
—“Libre”…
Y enseguida, el sonido de su vuelo acercándose y luego mezclándose con el misterio de las penumbras.
………………….
Y cierto que este cuervo tan curioso y sin igual me había visto conversando con aquella joven. Y fue en una tarde, mientras pintaba en el corredor, apareció y se acomodó en un pino para contemplarme, entonces hice callar al musical para poder escuchar algo de mi alado visitante.
—“Libre”…
— ¡Otra vez con eso!, ¿acaso no aprendiste a decir más palabras? Y llegas a esta hora para verme salir hacia su casa de la chica, ¿no? —claro, ¿qué puedes saber del amor?
Entonces encendí la música para que no hablase al estilo de un aguafiestas en tiempo del amor.
—¡Crow, crow, crow!… —fue su inmediata respuesta, con unos horribles graznidos.
Nuevamente apagué la cajita musical comprendiendo su disgusto del ave.
—“Pero, he visto” —fueron otras palabras que surgieron de mi cuervo hablador.
—Caray, se nota que sí eres un buen ave parlante, —¿Qué has visto? —pregunté.
—“En sus ojos, en sus ojos, en sus ojos,”…
—¡Basta!, pareces de un viejo disco rayado —le increpé.
Y me puse a pensar sobre niveles de percepción o ideas que no proceden de la mente humana. Enseguida muy animado por la conversación con el cuervo sabio, traté de indagar más de sus extrañas experiencias.
—Ya, “en sus ojos, en sus ojos…”, completa lo que quieres decir —le dije.
— “¡La muerte!” —contestó, con tal fuerza que parecía que se le iba la vida al pronunciarlo, elevándose hacia las nubes y repitiendo su conocida palabra suprema hasta lontananza.
— “Libre, libre, libre”…
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14/02/2026
© D.R.
Acompaña bonita música romántica: MELODÍA DE AMOR