Mensaje de advertencia

Estimados poetas y lectores:

Después de muchos años en línea, Poematrix ha llegado a su final.

Nacimos con la intención de ofrecer un espacio sencillo donde cualquier persona pudiera compartir sus poemas y pensamientos. Ustedes llenaron este lugar de palabras, emociones e historias que dieron vida a una pequeña comunidad alrededor de la poesía.

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Gracias a todos los que alguna vez compartieron sus escritos, leyeron a otros o formaron parte de Poematrix.

Para Nimbo.

¡Oh precioso Nimbo!
hoy me recibiste en esa cancha,
yo iba con mi bola y mis problemas,
y vos me mirabas dulcemente.

Echado en el césped intuías
que quizá tuvieses un amigo
en mi estar allì,
como enviado.

Olfateaste fuerte mi remera,
querías recordarme e impregnarte
y yo me asomaba a tu nariz
para alivianarte la faena.

Yo quise llevarte hasta mi casa,
perro de ternuras admirables,
pero cuando te fuiste en pleno ruido
de ese gran ladrido de tu hocico,
supe que eras libre y verdadero,
de la calle y nunca con un dueño.

¡Oh azabache y dulce cuerpo entero!
Nimbo de mis luces y desvelos.