Pensamientos desde mi silencio
Aún en tiempos donde mi alma necesita el auxilio, las palabras se me escapan.
Caprichoso y demandante intelecto, ¿qué tan bien versado te crees para demandar a mi corazón tanta elocuencia? Él sólo late, late, late a duras penas. Late tanto que se ha vuelto histérico en naturaleza, tanto se agota que me priva de recuperar el aliento al subir las escaleras, ¿y tú le demandas las más refinadas letras?
Temeroso ha sido siempre al rechazo, alás, se ha convertido en su más fiel perro. Compañero, tiene usted colmillo, pero jamás escuché su ladrido. Pretencioso constante, pero complaciente a sus propios lamentos. Rápido a juzgar, lento en entender que hace mucho tiempo se acabó el recreo.
Así veo al corazón mío, y así aún, no lo callo más. Grita aún cuando suturo sus labios. Si he de escoger entre el silencio y el desgarro, entonces ¡grita, corazón!
¡Grita tanto que nadie dude tu desamparo!





Comentarios & Opiniones
Saludo nuevo. Interesante.
Unidos contra el silencio del corazón.
Quizás temporalmente desamparado pero vivo.
Aquí las estrellas contra el desamparo. Abrazo poético.
Comenta & Vota