A ti.

poema de Ambnez

Cae la noche tardía,
Y la luna emerge desde tus muslos de mujer,
Mientras que en tus senos al aire,
Amanece sin más.
Y las 6 en punto se reflejan en tu piel,
Mientras ondean las olas de tu pelo.
Tu maliciosa sonrisa,
Trae consigo mis mayores desvelos,
Y esos lunares,
Que se mueven como estrellas fugaces,
Mientras la oscuridad matiza la desnudez más infinita
De tu piel.
El meneo de tus caderas
Arrasa con las horas del reloj,
Ya sin tiempo ni espacio,
Las manecillas parecen indicar los deslices más infantiles de tu sonrisa pasajera,
Esfumándose entre tus labios y los míos.
El azul de tu sostén,
Hipnotiza,
Enferma,
Provoca.
Esta noche,
La lujuria,
Esta cama y la poesía es tan poca.
Y te admiro,
Con mi cierre entreabierto,
Afanoso,
Inerte,
Lujurioso.
Admiro los arreboles de tu espalda
Y el verde de tu tanga,
Ese rojo de tus labios,
Y las charlas y espasmos
mientras te follo,
La complicidad de tus pechos,
Y mi hombría que se esfuma tras el primer orgasmo.
Me gustan tus manos,
El eco de tu risa jugando con mis tímpanos,
Esas libras de más,
Esas libras que enamoran,
Que te adornan,
Que entretienen,
Que te hacen ver mujer.
El placer no es placer,
Para nosotros diversión.
Las estrellas celosas de tu desnudez,
Voltean la mirada.
El paraíso en el pliegue de tus piernas
Deambula en mi habitación,
Tus pies descalzos mendigan mi calor,
Tu frio es el mío,
Mi calor es el tuyo.
Sonrío y me gusta,
Aroma de mujer,
A café,
A vida,
A nostalgia y alegría,
A ti.